Como estamos convencidos de que la curva de una sonrisa es capaz de enderezar cualquier situación en la vida de las personas a nivel físico, mental, emocional y/o espiritual, desde su constitución y durante el año 2013, la Fundación con el trabajo voluntario de sus asociados y otros colaboradores externos, participó activamente en brindar ayuda al prójimo, tanto en el plano espiritual como en el material, a través de variadas actividades.
De esta manera e impulsados por el amor, hemos ofrecido nuestros talentos al servicio de la comunidad, atendiendo y orientando a personas de toda condición social a través de servicios patrocinados de consejería, coaching y mentoring y diariamente en nuestras instalaciones: “Casa de Corazones El Redil”, atendemos en forma gratuita, la “Clínica de Almas”, dando apoyo espiritual en temas de depresión, soledad, autoestima, intolerancia, abandono, estrés, entre otros, sin distinciones de raza, género, edad, credo o estatus social. A finales del año 2013 y en vista del traslado de residencia de los fundadores de la institución, un nuevo grupo de voluntarios asumió el reto de continuar con las actividades ya iniciadas desde el año 2012, a partir de Enero del 2014.

